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Tesla lo apuesta todo al Model 3, su modelo barato

Tesla lo apuesta todo al Model 3 su modelo barato

El recorte del 7% de la plantilla de Tesla afectará directamente a la producción de sus dos modelos más caros, el Model S y el Model X. Así lo ha comunicado la empresa de vehículos eléctricos cofundada por el sudafricano Elon Musk, con la aparente intención de centrarse en su propuesta de mayor calado entre el consumidor, el más modesto y económico Model 3.

«Como resultado de este cambio (en referencia a los despidos) y con la intención de mejorar eficiencias en nuestras líneas de producción, hemos reducido las horas de producción del Model S y el Model X», señaló un portavoz de la empresa. «Estos cambios, además de las mejores constantes, nos darán la flexibilidad para incrementar nuestra capacidad de producción en el futuro a medida que lo necesitemos».

Model 3 que Tesla espera vender desde 35.000 dólares en EEUU

La noticia ha supuesto un desplome del 17% en el valor de sus títulos en tan solo tres jornadas bursátiles, no solo por los recortes y el cambio de estrategia, sino por el giro en el tono del discurso de su fundador. Tras meses de desafiar a los contrarios a su visión, Musk ha pasado ahora a la defensiva al reconocer que el camino que tiene su empresa por delante está plagado de obstáculos.

«Mirando hacia adelante en nuestra misión de acelerar el advenimiento del transporte y la energía sostenibles, que es importante para toda la vida en la Tierra, enfrentamos un desafío extremadamente difícil: hacer que nuestros coches, baterías y productos solares sean competitivos frente a los combustibles fósiles», indicó en un correo electrónico dirigido a sus empleados. «Si bien hemos avanzado mucho, nuestros productos siguen siendo demasiado caros para la mayoría de las personas».

De ahí que su idea pase por recortar los costes de producción el Model 3 para comenzar a ofrecer lo prometido inicialmente, un low cost de calidad a 35.000 dólares por unidad (unos 31.000 euros). Detrás del recorte, subyace además el final cercano del programa de subvenciones federales del que han gozado hasta ahora sus modelos eléctricos. Los primeros 200.000 vehículos vendidos recibieron un descuento de 7.500 dólares, una cifra que en enero se vio recortada a la mitad y que se agotará por completo a finales de 2019.

El momento se antoja crucial para Tesla, que aún goza de un halo de objeto de deseo a nivel mundial, el mismo que tuvo Apple durante una década con cada uno de sus productos. Si no espabila y cumple pronto con sus metas de producción, podría enfrentarse al principio del fin del conato de revolución automovilística que puso en marcha en 2003.